Archive for the ‘congresos’ Category

Catando voy, catando vengo (Feria de Turismo NAVARTUR)

jueves, febrero 27th, 2014

En esta edición de 2014 me han propuesto que haga dos catas, el viernes y el domingo, y así es. El viernes, licores de Navarra, y el sábado vinos de toda España. Los licores fueron Licor de Hierbas Altavilla, Crema de Brisas Altavilla, Etxeko Patxarana, y Patxarán Belasco Oro 1580. Poco antes de catar, les enseñé una conferencia que tengo sobre licores del mundo, la que impartí en Cali el otoño pasado. Los licores estupendos, la gente se quedó prendada del Belasco Oro 1580.

Los vinos que catamos fueron: Inurrieta Mediodía, rosado 2013, de Bodega Inurrieta (Falces, D. O. Navarra); Hábitat Blanco 2012, de Bodegas Torres (Vilafranca del Penedès, D. O. Catalunya); Lágrimas de María Tempranillo 2010, de Bodegas Patrocinio (Uruñuela, D. O. Rioja); y Marco Real Reserva de Familia 2007, de Bodegas Marco Real (Olite, D. O. Navarra). Navarra, Cataluña y Rioja. Una buena muestra. Para disfrutar sobre todo.

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Madrid Fusión, el reencuentro

sábado, enero 25th, 2014
Voy a Madrid con Pilar Idoate y Ana Santoyo. Nos alojamos enfrente del Palacio de Congresos Municipal dsonde se celebra Madrid Fusión, está muy bien. Esta nueva edición recupera el espacio habitual de los últimos años y también la importancia. Me reecuentro con muchos conocidos, pero destaca con mucho Ignacio Medina, buen amigo, y que es uno de los reyes de este mabo, aunque esté cada vez menos involucrado y más peruanizado. Si algún día contáramos lo que nos traíamos entre manos de jóvenes alguno se iba a remover. El espacio Enofusión no me parace muy notable en cuanto a la presencia de vinos, pero si en cuanto a las conferencias y catas programados. Cenamos en el nuevo restaurante de Mario Sandoval, el Columbus, una cena estupenda con un equipo magnífico. Pilar Idoate, Ana María Santollo y yo. Espuma de curry y piña; moluscos y crustáceos con algas marinas; tartar de atún; guiso de ibéricos con crema de avellanas; tartar de ternera gallega con mostaza antigua y patas soufle; pichón braseado con puré de su estofado y láminas de castañas, costilla de wagyu glaseada con patatas soufle; y Chocolate con licores en texturas. Todo regado con Cava Elyssia Gran Cuvée, Chardonnay. Espectacular, las fotos no hacen justicia.  Inolvidable.

¡Ah! Se me olvidaba, coges un taxi en Madrid y descubres a «Juan Taxista Lírico», que canta mientras conduce (con permiso del cliente). Un servicio completo. Madrid, corte de los milagros. Juan Pardo (Juan Taxista Lírico = Seriedad, Confianza y Buen Servicio, reza su lema). Y aunque era bastante pronto para la garganta, nos hizo una demostración bien bonita, Azucena.

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Fitur, nuevos encuentros y recuerdos

viernes, enero 17th, 2014

Nuevo Fitur. Es también un rito interesante para comenzar el año. Viaje a Madrid, a ver a amigos y posibles colaboradores. Eso hago. Andrés, Chelo, Silbia, Fernando, José Mari,… y muchos amigos navarros. Algunas gestiones interesantes y vuelta p’a casa. Pero si quiero reseñar una cena solitaria; es el Restaurante Sidrería Casa Diego, en la madrileña calle Hartzembusch (Juan Eugenio Hartzenbusch Martínez fue un escritor, dramaturgo, poeta, filólogo y crítico español, uno de los más destacados representantes del drama romántico en España. Es conocido principalmente por su pieza Los amantes de Teruel. 1806-1880). Me recuerda a aquellas cenas solitarias antiguas, pero sin periódico para apuntar en los márgenes y con Molesquine y pluma. En la mesa de al lado hay dos señoras y un señor, mayores que yo, que ya es decir, hablan y no paran, oigo Navarra, Argentina y no sé qué; gente de bien parece. Tenemos tres camareros y una cocinera para las dos mesas. Ceno caldo de Lacón, entrecot de ternera asturiana y sidra natural de Tineo. Se me vienen a la cabeza tantos recuerdos, la soledad a veces no es mala.

Hace frio en la noche madrileña, bastante frio, voy muy chulito con poca ropa y no está uno ya para estas cosas. Busco cena, algo sencillo, pero con sopa, y calentita. Todos los sitios que están llenos ofrecen «tablas» y tablas, que no que quiero sopa, no madera; encuentro un restaurante asturiano, pero con muy poca ente, bueno, conmigo cuatro; dos camareros y una cocinera para los cuatro, buen negocio; pido sidra natural, es de Tineo, caldo de lacón y entrecot de ternera asturiana; lo que quería. Me viene a la cabeza, las noches solitarias antaño de Madrid, Logroño o Barcelona, cuando iba a Congresos o Ferias solo y cenaba de restaurante en compañía de un periódico y en sus márgenes escribía una ficción inspirada en los comensales vecinos. Hoy no hay periódico, pero hay Moleskine y pluma estilográfica. En la mesa contigua un señor mucho mayor que yo (que ya es decir) está acompañado por dos señoras casi coetáneas suyas; no paran de hablar y de ponerse morados de viandas, Navarra y Argentina llegan a mis oídos, yo creo que acaban de venir a Madrid para convertir en dinero algunos inmuebles y se vuelven enseguida a su descanso dorado con más pasta; son gente de bien. Y todo en Hartzenbuch, Don Eugenio, el escritor de Los Amantes de Teruel. Una delicia.

Tuve también la ocasión de bajar al Inframundo ¿buscaba a Perséfone?. Ahí queda.